Estaba en esas vueltas que preceden al sueño… sueño que se hacia esperar hasta la madrugada, y se estiraba hasta el mediodía…y me atrasaba en mis tareas diarias, frustrándome día tras día.
En una de esas vueltas, me dije a mi mismo, o alguien me dijo: date una oportunidad… y sentate a escribir.
En la secundaria tuve que repetir el penúltimo año… y arrastraba conmigo la práctica de dormir poco… eso me dejaba en una especie de semirrealidad…
Para mantenerme despierto, recurría al lápiz y al papel, para describir lo que sentía y lo que pensaba… y así pasaba mis mañanas… estaba en un aula físicamente… pero me permitía a mi mismo divagar por mi cuerpo… por mi entrañas… así fue que mis nuevo compañeros pensaban que el que repetía, el quedado, tomaba nota de todo lo que decía la profesora o el profesor… hasta que pudieron acceder a mis escritos… y ahí comprobaron que era un quedado…
Por momentos soy capaz de ser yo mismo…
Y de abocarme a la escritura.
Son períodos que duran algunos meses… algunas noches…
Y me hacen sentir realmente vivo… hasta que el impulso, quizá por la fuerza de la inercia, me deja nuevamente sin palabras… y me enajeno nuevamente.
Por momentos aboco mi cuerpo a experimentar el alcohol…
Me fundo en uno solo con la noche, con la parte mas oscura de mi ser
Y llego a niveles inimaginables de autoflagelación, a la humillación casi completa, hasta que el impulso, quizá por la fuerza de la inercia, me deja nuevamente sin sensación de vacío, e inútilmente trato de ser yo mismo…
Por momentos, destino mi tiempo pura y exclusivamente a alimentar y cosechar amistades…
Y me siento parte de un ser colectivo…siento que los otros me justifican, y justifico a los otros…
Que vale la pena morir por un abrazo, por una palabra, por un gesto…
Hasta que el impulso, quizá por fuerza de la inercia, me deposita nuevamente en el minúsculo mundo de la individualidad…
Y así transcurren mis días… a fuerza de un poco de voluntad… y quizá de inercia…
Y entre distintas pasiones, como gritar un gol pirata, tomar un ferne rodeado de gente o soledad… transito por distintos estados… y quizá sean ciclos para mantener un poco el equilibrio… o solo sea una forma de lastimarme, cada vez, un poco más.